La voz de Alexis

Escritos con un toque «advance»…

Ases
Aaaaa aaaaaaaa aaaa aaaaa, aaaaa aaaa áaaaaa, aaaaa aaaaaaa aaa. A aa aaaaaaa a aaaa aaaaa aaaaáaaa aaaaaa aaa a aaa aa (aaaa aaaaa aaaaaaa aaaaa aa aaaa). Aaaaaaaaaa aaaa aaaaáaa aaaaa, aaaaaa, aaaaaa a aaaaa, aaaaaa aa aaaaaaa [aaaaaaa] aaaaaa. Aaaa áa aaaaaa aaaaaaaaaaa. Aaaaa aaaa aaa aaaaaa áaaa aa aaaaaaaaaa aaaa aaaá aaaa aaaa aaaa áaaaaaa. AAAA aaa aaaaaaa aa aaáa aaaa a aaa aaáaa aa aa áa aaaaa, aaaaa aaa aaa áa aaaa aaaaaaa aaa. Aaaa aa a aaaaa aaaaa aa aá aa aa aa a[aaaaaaaa] aa aaa aaaaaa aaaaaaaaaa. ¿Aaaaa aa aaaaaaaaa aaaaaaaa aa? Aa a, aaa áaa aaaaa, aaaa aaaaa aaaa aaaaa áaaaaaaa.


Pregunta de Windows


Lenguaje de programación
Aaa a a aaaaaaa aaa aaaa aa a. Aaaa, aa aa áa aaaaaaa aáaaaaa, aaaa aaaaaa aáa aa aaa aá a a a aa aaaaaaaa aaaaaá aaaaaaa aa aaaaaaaaaaa aaaaaaa aaaa aaá aaaaaa aaaá aaaaaaaaaá aaaaa aaa aaaaaaa aáaaaaa aa aaaa. (Aaaaa aa aaaa aaaaaaa aaa aaaaaa). Aa a aaaaa aaa aaaaaaaaaaa aaaaaaaáaaa aaaaaa AAA AAA $ aaaaaa aaa aaaaaaaa a aaaaaaaaaa —aaaa aaaaaa aaaaaáaa aaaa— aaaa áa a aaaaaaa áaaaaa: «Aaa aaaaáaa aaaaaaa aaaa aaaa aaaaaaa». Aaaaaaaa aaaaaa… aaaaaa aaaaaaaaaa. Aaaaa aaaaa áaaaaaaa aaaaaaaa aaaaaaa aaaaaaaaa aaaaa, aaaaaaa aaaa, a aaaaa aaaaaaaaaaa/a aaaaa (AAAAA).


Fórmula


Fórmula


AA Explorer
Aaa aa aaaaaa aa aaáaa aaaaaá aaaaaa aa aáa aaaaaaa. Aa aaaaaaa aaaaaaa aaáaaa aaaaaaaaaaa aaáaaaa aa aaá aaaaaaa aaaa aaa. A aa aaaa aáaaaa aaaaaaa aa aaaaaaa aaaaa AA Aaaaaaaa. Aaaa aaaaaaaaa aaaaaaa aaaaaaaa aaaá aaaa aaa.


Grand Theft Auto
Aaaa aaa aaaaa: ¡Aaaaaaa aaaaaa! Aaaaaaa, aaaaa. Aaaa aaaaaaaa aaaaaaaaaa ¡AAAAAAAAAAAA!, a aaaaa aa aaa aa aáaaaaa aaa aaaaa aaaa aaa aa aaaaaa a aáaaa aaaaa aaaaaaa. A aaaa aa aa AA%. AAAA aaa aaaaaaa aaaaa aa aa aaá aaaaaa aaaaaa aaaaaaaa aaaaa aaaa aaaaa a/a aaaaaa aaaaaa aaaaaaaa. Aaaa aaa aaaaaaa aaaaaaa aaaaaaaa. Aaaaaaa aa a a aaa aaaaa aaaaaaa aa aáaa aaaaa aaaa aaáa aa aaaaaa aaa aaa aaaaa a áaaaaaaa.


Aaaaaaa aaaaaaa aaa aaáaaa aaa aa aaaaaaaaaa a aaaaaa. Aaaa, aaaaa aaaa a aaaaa. Aaaáaa aa aaaaaaa aaa aaaaaaaaaaaa aaa aaáaaa… aaaaa aa aaaaa aaaaaaaaaa a aaaa, aaaaaa aaa áaaaa aaaaa aaa aa aaa aa aaaa a aaaaaaa aaaáaaaa aaa aaaaaa aaaaa aa, aaaaa aaaaaa aaaa, aaaaaaaá aa a aaaaaaaaaa. ¿A aaaa aaaaaa aaaaa aaaa «aaaaaaaa AA!»? Aaaaa, aa aaaaaa aa aaaaaa aaaáaaaaa, aaaaa aaa aa aaaaaa aaaaaáa —aa aaaaa aaaaaa Aaa aaaaa aaaa—, aaaa aaaaaa aaa aaaa. A aaaaa aaaaa aaa. Aaaaaaaaa aaaaaaaa* aaa aaaaa a aáaaaaa aa aaaaa aaaaa aa aaaaa aa, aaaa aaaaa aaaaa aaaa aaaaa. A aaaaaa aaa aaaáaa aaaaaa. Aa aaaaaa aáaaaaa aaaaaa aaa AA! aaaa aaaaaa aaaa. Aaaaaa aaa, ¡aaaaa aaa aaa a aaaaaa!, aaaa a aaaaa a aaáaaaaa aa a aaaaaaa.


Mensaje de Danasoft


Aaaaaa a aaaaa aaa aaaaaaaa aaaaaaa aa aaaaa aa aa aaa aaa aaaaa a aaa. AA! aaaa aaaaaaa a, aaaaaaaá aa aaaaa aaaa a aaaa aaaaaaa. A aaaaa aaaaa aaa «aaaaaaaa AA!» a aaaaaaaa aaaaaaa aaaaaaaa aa aaaáaaaaaa aaaaaaaa AA!.


Camino a AA


Aaaa, aaaaa: aaaaaa_aaaaaaa@aaaaaaa.aaa

*Aaaaaa, aaaa aaaaaaaa aaaaa.



Aaaaaa: aaaa://aaa.aaaaaaaaaaaaa.aaa

Últimamente he estado hablando bastante de deporte, hasta tal punto que parece que el blog está destinado a él. Sea como sea, la verdad es que no puedo obviar una noticia que me llamó la atención.

Sucede que anteayer, en el partido disputado por Francia e Irlanda por el puesto —disponible para uno de los dos— al mundial de Sudáfrica de 2010, el equipo dirigido por Raymond Domenech se impuso gracias a un gol concretado luego de un sucio centro de Thierry Henry, el que fue anotado (el gol) luego de que Henry acomodara el balón con su mano izquierda y que fue bastante polémico hasta hace pocas horas. Debido a ese gol Irlanda quedó automáticamente fuera del próximo mundial y Francia se consagró como uno de los planteles que sí estarán en tan ansiada festividad.


La mano de Thierry Henry


La controversia se desató de inmediato: los dirigentes de la selección irlandesa no demoraron en presentar su disgusto por la jugada y por el mal desempeño del árbitro; el director técnico del equipo francés afirmaba no haber visto a su jugador cometer la infracción; Henry, por su parte, declaró sí haber tocado el balón con su mano; la federación de Irlanda solicitó que se repitiera el partido que los hubo eliminado… No se sabía qué pasaría, hasta que la FIFA tomó cartas en el asunto y decidió que el partido no se volverá a jugar.

Dado por hecho que la falta —muy grave, por cierto— (me refiero a la del futbolista; no a la de la Federación Internacional de Fútbol Asociación…) sí existió y que todos lo saben, me pregunto cómo es posible que la FIFA tome una decisión de esa índole (desde mi punto de vista, MUY desacertada), permitiendo que una selección que ha ganado injustamente participe en un mundial y dejando que otra que no ha realizado movimientos falsos deba quedarse en su país sin derecho a ver justicia. Me cuesta creer que en pleno siglo XXI, con las tecnologías aplicadas al fútbol que existen y en puertas de un evento tan importante y de tanto renombre como lo es un mundial se tomen determinaciones tan poco prolijas y tan inapropiadas.

La «mano de Dios» ha vuelto y lo ha hecho para quedarse… gracias a que la FIFA así lo quiere y así lo permite y lo permitirá por los siglos de los siglos.

Deportista chileno
Tomás González es un chico ejemplar. No sólo eso: también es un gimnasta de categoría y un apasionado por lo que hace. Peeeeeeero (siempre tiene que haber un pero) eso no es suficiente para que las entidades encargadas del buen desempeño de nuestros atletas le brinden lo que merece y lo provean de equipamiento y de herramientas necesarias para lograr desarrollar su destreza como debe ser. Es el problema existencial del deporte en Chile.

Ya lo decía Fernando González meses atrás, al renunciar al equipo de Copa Davis. En su caso aludía a los tenistas emergentes chilenos, quienes ven opacados sus sueños de convertirse en verdaderos representantes del país por causas ajenas a su habilidad y vehemencia. La mayor preocupación es que es una insuficiencia que se presenta y se reitera en casi todas (si no en todas) las disciplinas deportivas.

Siendo la realidad así de fría, lo bueno de este tema es que una y otra vez los atletas chilenos les tapan las bocas (o, en su defecto, dejan boquiabiertos) a quienes les facilitan el «apoyo» y los medios «idóneos» para convertirse en titanes. Gracias a sí mismos salen adelante y consiguen logros dignos de los más grandes orgullos. Es lo que acaba de hacer Tomás, al adjudicarse la medalla de plata de Stuttgart a pesar de que su federación no lo inscribiera cuando correspondía y a la desventaja por decaimiento anímico y poca preparación precompetitiva que, por consiguiente, ello supuso. No obstante, sus palabras no dejan de ser inquietantes: «Esto ha sido muy duro. Creo que a ninguno de los gimnastas que son mis competidores les toca vivir cosas así; todos llegan tranquilos y concentrados a las competiciones, menos yo».

Es una pena que la nación esté perdiendo representantes olímpicos por falta de apoyo, como también posibles futuros deportistas que ven el camino de espinas que les espera y deciden desertar antes de dar su primer paso. Chile hoy tiene potencias, ayer las tuvo y mañana las tendrá, pero si no las sabe aprovechar da lo mismo que las haya; al fin y al cabo terminarán siendo fotógrafos, filósofos, matemáticos, físicos, cantantes o escritores de un blog.

Hace pocas me enteré del gol de fútbol profesional convertido en menos tiempo desde el pitido inicial del partido:




Eso sí: a pesar de que los medios divulgan que fue efectuado a los dos segundos de empezado el encuentro, lo cierto es que son más los segundos que pasan. De todas maneras, no deja de ser el gol más raudo de la historia futbolística profesional.

Desde pequeño odié las novelas televisivas. ¿Por qué? Sencillo: en primera instancia, todas me parecían sacadas desde el mismo saco, es decir, su similitud era tanta que prácticamente podía decir que viendo unas se veían todas, ya que ninguna escapaba de usar el concepto del amor como vértebra principal en sus tramas, estando sus entornos generales repletos de engaños amorosos, amantes, novios, matrimonios y demás. Por otro lado, jamás me pareció atrayente seguir día a día las emisiones de historias cuyos finales eran notoriamente predecibles: al saber cuál era el muchacho protagónico y la muchacha protagónica —cosa que se hacía evidente desde el primer capítulo— ya podíamos dar por sabido que terminarían felizmente emparejados al final. Asimismo, el o los malos siempre terminaba/n muriendo o padeciendo sufrimientos perpetuos. En resumen, todos los finales eran buenos y siempre el amor, que por alguna razón no se ausentaba de ninguna telenovela, triunfaba.

Afortunadamente, esta tendencia esta siendo sustituida. Al parecer, los televidentes se aburrieron de ver una y otra vez lo mismo (como ya lo hube hecho yo hace tiempo), y los guionistas y directores han tomado nota de ello, debiendo soslayar la estructura general de las telenovelas para acomodarla a los requerimientos de los televidentes actuales, quienes buscamos nuevas ideas y ver cosas atractivas, que nos dejen perplejos, que escapen de la lógica común y que nos hagan vivir experiencias novedosas y hasta inimaginables.

Lost mostró un ejemplo de los resultados que se podían conseguir; Prison Break repitió la hazaña. Por eso, hoy la querencia se ha extendido a las telenovelas chilenas. TVN ha hecho una gran labor con ejemplos vivos como Alguien te mira, Dónde está Elisa? y la recién salida del horno El Conde Vrolok. ¿El resultado? Apuestas con un aire fresco, intrigantes, impredecibles, llamativas y capaces de mantener, como lo hicieron en sus tiempos de apogeo las telenovelas del pasado, expectante a todo un país que sigue fielmente las distintas emisiones.


Telenovelas


Esta nueva concepción producirá muchos ingresos y mucho prestigio para las productoras (que es lo que a ellas les importa), a la vez que conseguirá televidentes emocionados y felices (me incluyo).

Esperemos ver, dentro de un futuro no muy lejano, naves espaciales, viajes a través del tiempo y conquistas interespaciales en las nuevas producciones a emitirse por televisión, cosa que no será muy descabellada de seguirse la nueva línea, pues las telenovelas han sufrido un cambio: no uno pequeño, sino uno grande, que las hará revitalizarse y volver a ponerse sobre los carriles de la competencia por liderar la posesión del tan codiciado rating.

A mi tío le carga Halloween. Bueno, debo aclarar no odia que los demás la celebren: lo que sí aborrece es que, de una u otra manera, lo obliguen a ser parte de esta tradición, que a él no le interesa y que, por tanto, debería resultarle indiferente. Año tras año mi pobre tío es víctima de los espantosos ataques de niños que, al no recibir de su parte ni un mísero caramelo, atormentan su propiedad con «travesuras» tales como romperle las macetas del exterior, mancharle las ventanas o la puerta con pintura o grasa, e, incluso, cortarle la luz de toda la casa desde el interruptor maestro, el cual da justo a la avenida principal.

Todos los años, a pocos días de llegar el 31 de octubre, mi tío me sermonea con discursos como: «Espero que estos diablos no hagan de las suyas otra vez. Si lo hicieren, sacaré la manguera y los regaré hasta que se empaparen». Lo cierto es que los diablos, tal los llama él, siempre ganan y cada año son más numerosos.

No sé qué tan mal esté esto. Personalmente considero que realizar travesuras en contra de alguien que no tiene interés en celebrar Halloween es una violación a sus derechos civiles y a su privacidad. Por otro lado, Halloween se celebra solamente una vez al año y a los niños nos encanta.

Sea como sea, ya tengo preparado el ataque que le daremos a mi tío este año. Sí, soy un niño, o mejor dicho un diablo y, mientras mi tío no se enterare, seguiré ideando y liderando ocultamente las travesuras que él recibirá por no darnos ningún dulce a mis amigos y a mí. Su privacidad y sus derechos civiles dejan de importarme los 31 de octubre, a pesar de que eso me signifique tener que escuchar mil sermones días antes de cada nueva travesura.


Niños en Halloween

A partir de hoy es posible leer los once cuentos finalistas de la versión 2009 del certamen literario de cuentos breves Santiago en 100 Palabras. Para hacerlo, simplemente debemos entrar al sitio web del concurso (www.santiagoen100palabras.cl) y apretar el botón «Votar». Como es obvio, se puede votar por el cuento finalista que más nos guste y aparte por el que queramos como ganador del premio especial del público. Al hacerlo, de inmediato entraremos al sorteo de 100 000 $.

Los cuentos seleccionados se titulan:

Doña Violeta

Dos pares en mil

Famosos de block

Jogging

La desordenada

La historia de alguien

Moonwalker

Nuestra mascota

Plan urgente

Sopaipilla

Uno a cero

Sinceramente, luego de leer todos los cuentos, he quedado bastante decepcionado por el ínfimo nivel que muestran. Podría asegurar que muchos escritores enviaron obras realmente buenas; pero, por algún principio que desconozco y que desconoceré por lo menos hasta morir, los jueces han decidido hacer relucir obras que no presentan atractivos y que no logran impresionar. De las once, solamente me gustó una, aunque de todas maneras he quedado con la sensación de que me gustó porque tenía que gustarme una… o, de lo contrario, no podré ganar los cien mil pesos.